¡Hola, mundo!

Llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de hacer (y mantener) un blog. El problema no era tanto el aspecto técnico, sino una serie de trivialidades personales: ¿qué idioma? ¿Qué tema? ¿Para qué?

En principio, me decanté por un blog en inglés. Por costumbre, más que nada. Después de estudiar Filología Inglesa, a veces resulta inevitable querer expresar en español lo que se piensa en inglés y viceversa. En este sentido, supongo, resulta curioso considerar que he decidido ahondar en traducción e interpretación como parte de mis estudios de postgrado.
Finalmente, me decanté por escribir en español: al fin y al cabo, necesito volver a retomar el ritmo de redacción de la que será mi lengua meta.

Y, ¿por qué? Por gusto, como suelen hacerse estas cosas. Para compartir un poco los conocimientos que voy adquiriendo en mi recién empezada trayectoria hacia la traducción profesional.

¡Bienvenidos!