La empleabilidad del traductor (I)

Esta semana he tenido la oportunidad de profundizar en algo que rara vez se enseña en las aulas: proyección profesional y empleabilidad. Para ser honesta, empezaba a echar algo en falta en clase. Probablemente se trate de una de las carencias más comunes de cualquier estudiante que lleve más de una década siguiendo la misma rutina: ir a clase, calentar el asiento, estudiar, examinarse… rinse and repeat. ¿Qué ocurre, entonces, cuando (por fin) nos vemos obligados a cortar con esta larga y tediosa rutina? Nos damos de bruces con la realidad.

Es probable que la raíz del problema se remonte mucho más atrás de los años universitarios. Cada vez es más frecuente el estudiante que no ha cambiado una, sino dos veces de carrera. Y, aun así, cuando por fin creemos que hemos encontrado «nuestro lugar», la misma oleada de dudas y temores nos asalta momentos antes de alcanzar la recta final. ¿Para qué he hecho esto? Y ahora, ¿qué? Durante esos últimos años universitarios (o los primeros como egresados), la grave falta de contacto con la realidad se transforma en algo totalmente oscuro y negativo. Lo cierto es que hemos sido ajenos a nuestro futuro profesional durante tanto tiempo que, llegado el momento, nos resulta imposible identificarnos con nuestra propia realidad.

Este factor profesionalizante debería estar presente en todas las aulas. El alumno debería verse incentivado, desde el principio, a idear su propio plan de desarrollo profesional. No tiene sentido aparcar este tipo de cuestiones para reemplazarlas por un sinfín de conocimientos teóricos. Ni qué decir tiene, por supuesto, que la Traducción e Interpretación no es una excepción. A día de hoy, el desconocimiento sobre las salidas profesionales de TeI sigue prevaleciendo tanto a nivel estudiantil como empresarial. Si nuestro objetivo es concienciar al público —o a nuestros futuros clientes— del valor de la traducción, es necesario que empecemos esta labor nosotros mismos, dando a conocer la verdadera empleabilidad de la figura del traductor-intérprete.

Por esta razón, me gustaría analizar, a lo largo de una serie de entradas, la empleabilidad del traductor-intérprete  más allá de las tradicional proyección profesional. El principal inconveniente con el que nos encontramos en el mercado actual es que muchas de estas competencias siguen siendo modalidades de desempeño de las dos figuras tradicionales (traductor o intérprete), dándose lugar a una importante falta de desarrollo como profesión. En consecuencia, es complicado categorizar cada una de estas modalidades. No obstante, también puede considerarse una ventaja, al ser capaces de moldear nuestra polivalencia de cara a un mercado flexible.

Nuestra misión es transmitir que somos un valor añadido para la empresa. A partir de ahora, está en nuestras manos encontrar nichos de empleo en sectores no tradicionales de la TI. ¡Somos mucho más que traductores o intérpretes! ¿No me creéis? Os dejo con algunas ideas para empezar:

17 Thoughts on “La empleabilidad del traductor (I)

  1. Me encanta la entrada. Dí que sí, que no es todo traducir o ser profesor (¡qué manía!).
    Estaré bien atenta a las entradas que vayas publicando.

    • ¡Gracias! Iré publicando según vaya investigando. Probablemente tenga que pedir un poco de ayuda a los más expertos. :)

  2. Yolanda on 27/02/2012 at 3:08 pm said:

    Me parece una muy buena entrada. Yo estoy muy interesada en el comercio exterior por lo que estaré muy atenta a la segunda parte de esta entrada. :-)

  3. Yo soy traductor desde el año 92 (aunque no soy tan viejo), veterano pues en mil y una batallas y tengo que reconocer que la entrada de tu blog me ha gustado mucho porque refleja lo que suele pasarles (yo ya lo olvidé) a los que comienzan en el mundo laboral (creo que es aplicable a muchas otras carreras). Ánimo con el blog y prometo leerlo con interés. Saludos cordiales

  4. Pablo Bouvier on 27/02/2012 at 4:00 pm said:

    Hola, Ana: estoy de acuerdo en todo los que dices, menos en una cosa. Mejorar la visiblidad y proyectar la empleabilidad del traductor en la sociedad, a mi entender, no es función de cada traductor individual, sino de las Asociaciones de Traductores.

    • Entiendo tu punto de vista; no obstante, se me hace difícil imaginar hasta qué punto pueden cumplir esta misión las Asociaciones, sobre todo cuando se trata de un ámbito tan heterogéneo.

      Aun así, ya que lo mencionas, tampoco estaría de más concienciar al estudiante del propósito (o existencia, me atrevería a decir) de estas Asociaciones. Quizá sería un buen punto de partida a la hora de tratar temas como la profesionalización y empleabilidad.

    • Yo creo que tampoco es única y exclusivamente tarea de las asociaciones de traductores. Creo que aquí todos somos los que debemos esforzarnos por que en las universidades se expliquen estas cosas, por explicárselo también a los que vienen detrás, además de al público en general en colaboración con las asociaciones pero también por nuestra cuenta.

      Creo que decir que eso es obra de las asociaciones sería lo mismo que decir que ellas son las únicas que nos pueden sacar de los precios basura o para acabar con las empresas fraudulentas. Creo que tenemos que ser nosotros los que digamos “no” a los precios, los que denunciemos a esas empresas, por supuesto con ayuda de las asociaciones (o respaldados por ellas).

  5. Lo comprendo y comparto perfectamente. Durante cuatro años de carrera vives en la inopia, más centrado en pasar las asignaturas con nota (o no) que centrándote en encarar estos conocimientos a la vida más allá de la carrera que, al fin y al cabo, es la que nos dará de comer el día de mañana.
    ¡Gran entrada! ;)

  6. Hola, Ana:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo en dos puntos:

    1) La necesidad de analizar, encarar y diseñar nuestro futuro profesional desde mucho antes de terminar los estudios.

    2) La versatilidad y la flexibilidad profesionales de los traductores e intérpretes.

    Espero tus próximas entradas. ;-)

    Un saludo,
    Isabel

  7. Adriana on 27/02/2012 at 4:39 pm said:

    Me encantó tu artículo. Muchas veces se menosprecia el trabajo del traductor o intérprete pero porque nosotros mismos desconocemos todo el abanico de posibilidades que tenemos a nuestro alcance. Espero leer pronto tus demás entradas.

    Saludos desde México.

  8. Hola, Ana:

    Genial idea y genial propósito el de hacer ver que un traductor debe ser versátil y que hay muchas cosas que podemos hacer. Algo hablé yo sobre esto hace unos meses en el blog, en esta entrada: http://traducirparacontarlo.wordpress.com/2011/09/26/las-mil-caras-del-traductor/.

    Esperaré con impaciencia las siguientes entregas :)

    Un saludo,

    Nathalie.

  9. Gemma Roda on 28/02/2012 at 1:43 pm said:

    ¡Y todavía te has dejado un posible empleo! El de editor, especialmente editor de derechos. Y lo digo por experiencia propia.

  10. Estoy de acuerdo. Algunas escuelas de traducción (como en la que yo estuve durante tres años) parecen olvidar que sus estudiantes serán profesionales y tendrán que buscar un empleo. Viven en un mundo de notas y exámenes lejano a la realidad. Espero la siguiente entrada, acabo de descubrir tu blog, muy interesante :)

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