De vuelta, o reflexiones de una nómada

De vuelta, o reflexiones de una nómada¿Ya has vuelto?

Sí, por voluntad propia. Tenía cierto recelo a admitirlo abiertamente: he estado estos últimos 5 meses trabajando en dos empresas en Dublín y, por alguna razón, no puedo evitar pensar que no ha sido una fecha redonda, que todo parece haber pasado demasiado rápido y que he vuelto antes de lo que debería. Nunca he sido una persona que tomara decisiones a la ligera, aunque la tendencia últimamente me ha obligado a tomar decisiones difíciles a contrarreloj. No obstante, si algo he aprendido en estos últimos dos años, es que estar en el momento y lugar adecuados no es solo cuestión de suerte. En ocasiones, perseguir una oportunidad significa tirarse a la piscina sin estar del todo seguro si vas a tocar fondo. Mudarse de un sitio a otro (ya sea a nivel nacional o internacional) en tan cortos periodos de tiempo puede conllevar cierto desgaste emocional, pero quiero pensar que merece la pena. Aunque suene muy trillado: quien algo quiere…

Como iba diciendo, hasta hace poco me invadía cierto sentimiento de culpa. ¿Qué hago volviendo al ojo del huracán? ¿Han servido de algo estos 5 meses? Rebobinemos un poco.

¿Es un fracaso? No. ¿Podría haber pasado más tiempo? Imagino que sí. No obstante, como ya os dije, opino que las oportunidades hay que cazarlas en el momento adecuado, aceptando los sacrificios que ello conlleve. Al principio, no hay ninguna otra fórmula mágica. De hecho, resulta imposible trazar un camino en línea recta.

Así que, aquí estoy: otro verano en Madrid, decidida a seguir aprendiendo y trabajando por lo que me gusta, persiguiendo proyectos y aprendiendo cada día un poquito más de la industria.

Y dentro de otros cinco meses, ya veremos.

¡Feliz verano a todos!

Localización 103: clasificación de bugs

Tipos de bugsSe ha hablado largo y tendido sobre las tareas del tester lingüístico en este y en muchos otros blogs de profesionales del sector. Para ampliar un poco más sobre el tema, me gustaría dedicar esta entrada a especificar los tipos de errores (bugs) a los que el tester se enfrenta con más frecuencia durante el ciclo de desarrollo de un juego y las posibles soluciones a estos. Asimismo, es posible que la entrada os resulte útil si os estáis preparando para alguna futura prueba. Antes de empezar, añado una serie de consideraciones generales a la hora de redactar bugs:

  • Lee y relee las instrucciones del proyecto. Familiarizarse con el juego lo antes posible es importante, pero también ahorrarás tiempo (y problemas) si sigues las instrucciones encomendadas por el gestor del proyecto. Por ejemplo, es necesario prestar atención a las siguientes cuestiones: ¿se informa de un solo bug por pantalla o recopilamos todos los que se encuentren dentro de la misma sección? ¿Creamos una entrada para un bug que ocurre en todos los idiomas o uno distinto por idioma?
  • Referente a la última cuestión, revisa la base de datos de errores antes de enviar el tuyo. ¿Ha enviado otro tester el mismo error ya? Si es así, ¿crees que podrías aportar más información? ¿Está tu idioma incluido en el informe?
  • Del mismo modo, es importante cuidar la redacción del bug. ¿Existe alguna plantilla predeterminada? Como norma general, os recomiendo estructurar la información por apartados en una redacción breve y concisa para facilitar su lectura. En esta última entrada de Pablo Muñoz encontraréis toda serie de consejos sobre la redacción de bugs.

Por último, conviene recordar que esta entrada está dedicada exclusivamente a los bugs que conciernen a un tester de localización o lingüístico. Las tareas desempeñadas por este último diferen bastante de las que podrían asociarse a los testers de funcionalidad o beta testers.

Ahora sí, ¡al lío!

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Ya no estamos en Kansas…

We're not in Kansas anymore!Lo sé, lo sé, he dejado un poco abandonado este blog. Aunque no era mi intención, me he dejado llevar por el caprichoso tiempo irlandés y sus infinitos paisajes verdes. Me he sumergido en una nueva cultura y, al mismo tiempo, me ha servido para reconectar con algunas aficiones que había dejado de lado, como la fotografía.

No sé si estaré en la llamada etapa de «luna de miel» de los inmigrantes, pero no estoy mal del todo. Asentarse en un país y adaptarse a un trabajo nuevo no es un camino de rosas, requiere mucha paciencia y esfuerzo. Sea como sea, algo tengo claro: ya no estoy en Kansas.

Sobre el trabajo, he pasado de ser tester de localización a traductora. Como os podréis imaginar, las tareas desempeñadas en sendos puestos no tienen demasiado que ver. A veces, echo de menos la primera por trabajar más en contacto con el contexto; otras veces, agradezco la libertad de la segunda. Por lo que he podido comprobar, el nivel de responsabilidad de ambos varía muchísimo de empresa a empresa. En algunos casos, la última palabra la tiene el tester; en otros, el traductor. Aun así, si hay un factor común que he podido trasladar de una oficina a otra es el ambiente multicultural: la gran mayoría de los empleados no son nativos de la isla (muy LOSTiano, lo sé). Paradójicamente, ese ambiente te hace sentirte más en casa.

Aun así, trabajar como traductora en plantilla tiene sus ventajas e inconvenientes. Las ventajas son obvias: seguridad económica, horario predefinido, trabajo en grupo (seis ojos ven más que dos)… Los inconvenientes, probablemente, resulten menos obvios: muchas horas libres, falta de acceso a algunos materiales y una confusa jerarquía empresarial.

Lo dicho: no es mi intención abandonar este blog. Solo he descrito una pincelada de mi corta experiencia de dos meses. Si os interesa saber más sobre la vida en Irlanda, os invito a visitar mi blog personal.

¡Nos leemos pronto!

Próxima estación: Dublín

No sé muy bien por dónde empezar. Diría que este último mes ha estado plagado de incertidumbre y, sobre todo, de altibajos (no, no me han diagnosticado nada). No ha sido hasta hace apenas una semana que he llegado a divisar la luz al final del túnel. Ya fuera de forma autónoma o en plantilla, tenía claro mi objetivo: continuar obteniendo experiencia en localización.

 Todavía me parece curioso el gran peso que se le atribuye a la suerte. Lo mencioné en su momento y lo sigo pensando:  la suerte es necesaria, pero rara vez aparece en el sofá de casa. Labrar tu propia suerte no equivale únicamente a postularte a infinitas ofertas de trabajo; también tienes que saber moverte por tu cuenta. Me refiero a moverse en sentido figurado y literal. Para empezar, sería muy egoísta de mi parte no mencionar a la cantidad de gente a la que he «molestado» en el último mes y que, a cambio, me han respondido con ánimos, información y ayuda cuando hacia falta. Gracias a mis compañeros de EA, a Yedra, a Álvaro, a Joan

Por otro lado, si hay algo que he aprendido y que se aplica sobre todo a la industria de los videojuegos, es que hay que estar en el momento y lugar adecuados. Esto último siempre requiere tomar decisiones difíciles y hacer sacrificios pero, como se suele decir, todo esfuerzo se ve recompensado tarde o temprano, incluso de la forma que menos imaginamos.

Las casualidades también son un factor curioso a lo largo del camino. Son esos detalles que se salvan como anécdotas de la historia, pero sin los cuales no llegaría hasta aquí. Casualidad es que mi hermano me avisara sobre el EA Campus hace un año y que, a partir de ahí, reconsiderara mi trayectoria profesional. Casualidad es ver un mensaje en Facebook sobre una posible oferta de empleo y contactar con la responsable sin pensártelo dos veces, aun cuando parecías tener asegurada otra oferta de empleo (no fue así). A veces tendemos a simplificar las cosas con solo conectar los puntos y echar la vista atrás. Dentro de esas casualidades, no incluyo la decepción de los procesos de selección que, por alguna razón u otra, se quedaron en el tintero (o no surgieron, simplemente). Tampoco menciono la inseguridad económica y laboral que me atrapaba día sí y día también. Aun así, decidí seguir apostando por lo mío.

Y, por fin, la recompensa: me marcho a Dublín a trabajar como traductora en plantilla en una empresa especializada en localización de videojuegos. A nivel profesional, será una experiencia que me reportará muchísimo y que, de forma directa o indirecta, podría derivar a más oportunidades e ideas en el futuro. Hoy es mi último día en casa (aunque quién sabe lo que significa eso, a estas alturas) y, a falta de una frase menos cliché, mañana es el comienzo de una nueva etapa. Comienzo a pensar que asentarse en cualquier lugar es un lujo hoy en día. Aun así, lo miraré por el lado positivo: es una circunstancia que me ha permitido conocer nuevos lugares y personas. Además, es una etapa que abordo con muchísima ilusión y ganas de aprender.

Es un viaje que, con total seguridad, será difícil al principio. Aun así, tengo la suerte de no estar sola. Hablaba antes de casualidad. Casualidad es también mencionar tu mudanza en Twitter y, acto seguido, estar en contacto con otra traductora que vive en Dublín y que se ha ofrecido a ayudarte sin pestañear. Mudarse a otro país es un paso emocionante e intimidante al mismo tiempo. No es mojarte los pies; es tirarte a la piscina. Quieres estar preparado para lo que está por venir, pero, a la hora de la verdad, no tienes ni la más mínima idea de lo que va a suceder. No obstante, estar en contacto con personas «del otro lado» ha ayudado a aliviar la carga muchísimo (¡gracias a América e Irene por resolver mis [infinitas] dudas!)

Y, dicho esto, es hora de hacer las maletas (en sentido figurado, claro está. Me conozco y sé que no empezaré hasta el último minuto).

¡Nos leemos desde el otro lado!

Pruebas de traducción (localización y testeo)

Pruebas de traducciónRomper con la rutina del trabajo en plantilla no solo significa incertidumbre a fin de mes. En cierto modo, también tiene su lado positivo: he vuelto a retomar mi actividad como autónoma con más ganas y con una experiencia muy valiosa en el bolsillo. Tras las gestiones de turno (actualizar CV, retomar el contacto con antiguos clientes, buscar y contactar agencias nuevas, actualizar software y un largo etcétera) y la espera, llegan las famosas pruebas de traducción. Seamos sinceros: superar una prueba de traducción no equivale a una avalancha de encargos (¡ojalá!), pero no deja de ser un trámite indispensable.

Se ha hablado largo y tendido sobre las pruebas de traducción en muchos otros blog del sector. Aun así, he considerado redactar esta entrada para recopilar algunos consejos sobre cómo afrontar las pruebas de traducción enfocadas al sector de la localización.

Antes

1. Investiga

Enhorabuena: has logrado captar la atención de la empresa. Es hora de demostrarles tu valía y profesionalidad. La prueba puede haber llegado semanas o incluso meses después. Es probable que incluso tengas que volver a revisar la página web de la empresa para refrescarte la memoria. No pasa nada. El primer paso a la hora de afrontar una futura prueba de traducción es investigar a fondo la empresa: ¿en qué área está especializada? ¿Para qué tipo de clientes trabajan? ¿Tienen alguna muestra de trabajo disponible?

Dependiendo de la respuesta a estas preguntas, es recomendable que cuentes con una serie de recursos más o menos especializados a la hora de realizar la prueba.

2. Herramientas de trabajo

Por otra parte, es indispensable tener a punto el material necesario para llevar a cabo la prueba. Si no te han proporcionado esta información de antemano, es conveniente averiguar lo siguiente: ¿en qué medio se llevará a cabo la prueba? ¿Es necesario algún tipo de software o herramienta de traducción asistida? Como dato importante, Excel suele ser una de las herramientas más comunes del sector.

3. Plazo de entrega

Si el objetivo es simular una fecha de entrega de un encargo real, respetarla será una de tus principales prioridades. He visto todo tipo de prácticas en cuanto a fechas de entrega. Normalmente, depende del trabajo: si es una colaboración autónoma, la fecha de entrega suele ser más laxa. Por otro lado, si has enviado tu candidatura para un puesto en plantilla, el tiempo que tienes para llevar a cabo la prueba suele estar bastante ajustado. En este caso, no solo se evalúa tu habilidad como traductor (o tester), sino tu habilidad para trabajar bajo presión y priorizar tareas.

Durante

¡Manos a la obra! Aunque resulte difícil por presión de tiempo: mantén la calma. Lo siguiente es algo que se repite hasta la saciedad, pero que aun así me gustaría recalcar: lee todas las instrucciones, línea por línea.

Algunos de los componentes más comunes de este tipo de pruebas son:

Traducción

No solo es importante la elección de una terminología adecuada, sino también el registro y el uso de variables dentro del texto. Una variable, para definirlo de la forma más simple posible, forma parte del código del software y suele servir para activar cadenas de texto, imágenes, etc. Por ejemplo, pueden existir variables para mostrar determinados botones del mando/controlador de una consola («Pulsa <BotónT> para equipar…»). Ten muchísimo cuidado a la hora de colocar variables dentro del texto. Asegúrate de que son exactas al original: no incluyas espacios adicionales y respeta el uso de mayúsculas/minúsculas y la sintaxis empleada a la hora de abrir y cerrar las variables. De lo contrario, el texto podría dejar de verse correctamente en la pantalla.

Otro factor con el que se suele jugar en las pruebas de localización es el límite de caracteres. Recuerda que las traducciones suelen ser aproximadamente un 30 % más largas que el original, así que es probable que te enfrentes a situaciones en las que tengas que exprimirte los sesos para asegurarte de que el texto permanece dentro de estos límites.

Detección y redacción de bugs

Dirigido sobre todo a posibles trabajos de testeo/QA en plantilla. Suele constar de una o varias imágenes en las que los fallos son más que evidentes. A no ser que las instrucciones indiquen lo contrario, no se trata tanto de encontrar todos y cada uno de los errores de la imagen, sino de tu habilidad para exponerlos de una forma clara y concisa.

Volviendo al tema de las instrucciones, es posible que te proporcionen una plantilla para la redacción de bugs. De lo contrario, mi consejo es que estructures la información de forma que resulte lo más clara posible para el evaluador. Suele ser buena idea dividir la información en distintas secciones (por ejemplo: título, descripción del bug, posibles soluciones, etc.)

Revisión

Poco que destacar. Para trabajos de testeo/QA en plantilla, es posible que incluya un texto o batería de frases para corregir en tu lengua materna.

Redacción

De nuevo, esta es una sección casi exclusiva de puestos de testeo en plantilla. Incluye una breve redacción (150-200 palabras) para evaluar tu nivel de inglés.

Después

Revisa la prueba una y mil veces. Si dispones de tiempo, déjala reposar y vuelve a leerla más tarde. La mayoría de las veces vas a encontrar errores que ni sabes cómo se te pasaron por alto en primer lugar. Si no tienes tanto tiempo como quisieras, revísala aunque sea una vez. Incluso una ojeada rápida puede llegar a detectar fallos a tiempo.

Esencial:

  • ¿Has pasado el corrector ortográfico? Puedes configurar el corrector ortográfico de Excel a tu gusto o exportarlo a Word.
  • Me repito, pero: ¿has revisado toda y cada una de las instrucciones y completado la prueba acorde a ellas? ¿Deberías renombrar el archivo de algún modo antes de enviarlo?
  • ¿Has respetado el formato?
  • ¿Algo que hayas dejado para pulir más tarde?

¿Todo listo?

¡Enviar!

Por último, incluyo una lista de recursos imprescindibles para afrontar este tipo de pruebas.

Asimismo, si optáis a un puesto en plantilla, recomiendo que le echéis un vistazo a esta entrada del blog de Curri Barceló, que recopila una serie de consejos muy útiles para las entrevistas de tester de videojuegos.


Espero que os haya resultado útil. ¡Suerte!